Vale. Llevaba ya mucho tiempo sin escribir de mis profesores. Pero en las dos semanas de clase que llevamos, tengo material más que suficiente para publicar un libro... Empezando, por ejemplo, por la profesora de Música. Le ha dado por enseñarnos a diferenciar ensaladas. Y esto no significa que le halla cogido gusto a las artes culinarias, si no que se pasa el día poniéndonos piezas musicales del siglo XVI para que las distingamos.. Algunas de ellas tienen nombres tan extravagantes cómo "ensalada" o "diferencia".
Luego tenemos al de Educación Física.. Ha decidido dedicar este trimestre a la expresión corporal. En primaria, esto significa que, por grupos, tienes que montar una coreografía. En primer ciclo de secundaria, normalmente, que el profesor se reirá enseñándonos a bailar tangos y pasodobles, y que la clase nos moriremos de vergüenza. Pero con este profesor, significa que nos pondremos a correr por toda la clase marcando figuras extrañas con los pies al ritmo de la música, en el mejor de los casos, y, en el peor, que por grupos tendremos que hacer que somos máquinas fabricando productos extraños (Y es bastante dificil imitar una fábrica de textiles, por ejemplo..)
La de tecnología le ha dado por enseñarnos química. Pues vale.
Al de química, por llenarnos la cabeza de iones y enlaces covalentes. Aunque yo sigo sin tener ni idea de qué son. No sabe explicar..
El de mate se dedica a ver estanterías invisibles, y sacar libros invisibles de ellas. AL menos, ayer se puso a decir: "aquí tengo una estantería, y, cómo veis, de ella voy sacando esto y esto y lo otro, y todo lo que me interesa..." Lo gracioso es que no había estantería..
La de tecnología, aparte de enseñarnos química, tiene otra manía tonta: no corregir los exámenes QUE HICIMOS HACE DOS SEMANAS. Y encima pone excusas tontas. Casi prefería al profesor del año pasado, que nos dijo, con sinceridad, que no corregiría los exámenes.. por que se iba de excursión con un amigo.
Y la historia más absurda de todas la protagoniza mi profesora de lengua (una de tantas... de lengua, tengo tres profesores). Rsulta que le ha dado por analizar frases, así que me paso el día leyendo: "Los padres de Pedro tocan el piano". "Pedro juega con su hermano al fútbol durante los recreos" y cienmil tonterías más, siempre sobre Pedro. Cuándo la gente se queja de que siempre hable de Pedro, ella, cómo buena tonta, escribe una lista de nombres alternativos que podemos poner al tal Pedrito..
Y el otro día le dio por que analizáramos la siguiente frase: desvergonzadamente. Toda la clase protestó. Eso, de toda la vida, es una palabra, y el análisis morfológico (o cómo se llame) no nos toca este año.
Pero a ella le ha dado por decir que es una frase. Toda la clase la analizó. Yo, alucinando.
Y su otra tonetría gorda fué escribir "fabrica" en vez de "fábrica". Le pregunté: "¿Profe, fábrica no lleva acento?". "Sí, si lleva". "Pues en la pizarra..." "Ah, es verdad. Yo no se lo he puesto"
Pero no os creáis que lo corrigió...
Y luego a NOSOTROS nos quitan un punto por cada fallo ortográfico en el examen...